SALUD MENTAL | Adicto a las mentiras: positivo para mitómano.

¿Con cuánta frecuencia distorsionas la realidad? En este reportaje te decimos qué tan cerca o qué tan lejos estás de ser un mentiroso compulsivo.

Adicto a las mentiras: positivo para mitómano.

Por @AlondraValen, #TeamPsicovivir

Entendemos por mitomanía, también llamada pseudología fantástica o simplemente mentirosos compulsivos, a la tendencia reiterada a mentir. Si nos vamos a la acepción de esta palabra, “mythos” procede del griego y significa mentira y “manía” hace referencia a compulsión.

Aunque todos mentimos, socialmente a la mentira se le mira de reojo. Desde niños se nos enseña a evitarla, por ejemplo, con cuentos como “Pedro y el lobo” o “Pinocho” y de adultos se nos recuerda a través del refranero popular que “la mentira tiene las patas muy cortas”.

Sin embargo, la mentira existe en nuestro día a día, en mayor o menor grado y con más o menos consecuencias. ¿Puede convertirse en algo patológico?

¿La mitomanía es un trastorno?

La mentira compulsiva es síntoma de que hay algo que no va bien en la persona y puede encontrarse en toda una serie de trastornos psicológicos (trastorno antisocial de la personalidad, demencias, trastorno límite de la personalidad, ludopatía u otras adicciones).

Según qué función tenga puede ser un indicador de un diagnóstico u otro.

En un artículo para la revisa digital “Muy saludable”, Amalia González refiere que “nadie nace mentiroso, se trata de una forma de adaptación al ambiente. La mitomanía, en este sentido, puede relacionarse en cierto modo con la denominada pseudología fantástica, bastante frecuente en los niños, e incluso con los “falsos recuerdos”, entendiendo por tales experiencias de sucesos que nunca ocurrieron, pero que la persona que los cuenta cree que han tenido lugar.

Una especie de mentira, a veces sobre la base de las propias fantasías, contada tantas veces que se convierte en verdad para el sujeto que la cuenta”.

¿Qué sucede con un mitómano?

Las mentiras suelen ser cada vez más numerosas y grandilocuentes, por este refuerzo externo por parte de los demás. Existe un miedo constante, más o menos difuso, a ser descubierto, lo que obliga a la persona a repetir la mentira ante todos sus contactos, para hacerla congruente y evitar que algo descuadre.

También así se refuerza la memorización. En algunos casos, la defensa de la mentira es tan acérrima, que el mitómano puede confundir la realidad con la ficción y creerse su propia mentira.

Los mitómanos suelen ser personas que en el pasado habitualmente han tenido relaciones personales instrumentales (es decir, para conseguir alguna cosa), por lo que tienden a desconfiar de los demás.

Existe un déficit relacional asentado en el miedo al fracaso o al abandono, por lo que suelen ser personas seductoras y con tendencia a la dependencia emocional.

Tipos de mentira

Productiva: es la más forma más básica y también la más habitual, la fabulación en estado puro. Consiste en afirmar que algo inventado es verídico hasta que se demuestre lo contrario. Suele ser difícil encontrar la prueba irrefutable que lo desmienta.

Por omisión: consiste en no relatar algo importante que ha ocurrido. Se considera la forma menos culpable de mentira porque no existe la invención deliberada, pero en ocasiones puede ser mucho más dañina ya que en realidad, omitir es manipular la información en beneficio propio.

Algunas verdades sobre las mentiras patológicas

  • La mitomanía consiste en la tendencia reiterada a mentir de forma consciente y en hechos difícilmente demostrables.
  • La mentira tiene que ver con problemas de autoestima o necesidades relacionales básicas mal gestionadas.
  • Es difícil que el mitómano llegue a consulta (también se miente a sí mismo para creer que no tiene ningún problema), aunque en casos en los que las mentiras han generado efectos devastadores para uno mismo o terceras personas, el mentiroso compulsivo puede buscar ayuda.

La mitomanía desde la mirada de @Psicovivir

El Dr. Alberto Barradas, psicólogo clínico, director y CEO de Psicovivir Internacional, destaca que la mitomanía es una constante mentira por parte de personas que viven en una constante fantasía hacia sí mismas y hacia el mundo.

Todos decimos mentiras, sin embargo, para el mitómano es una práctica constante, vive de la mentira, su vida es así.

Barradas afirma que “el mitómano miente sin ningún tipo de razón, se la pasa diciendo mentiras, generando fantasías sobre su propia existencia, sobre sus propios actos, sobre sus propias características y no puede parar de hacerlo”.

El mitómano miente a diario y en todo, constantemente lo está haciendo. Estamos, sin dudas, frente a un trastorno patológico.

No estamos obligados a convivir con un mitómano porque “pobrecito, es un enfermo”.

No, claro que no, sentencia el Dr. Barradas: “sin duda alguna tenemos que entender que esto es una enfermedad y tenemos muchas veces o la mayoría de las veces estas personas no pueden parar de mentir compulsivamente”.

Destaca que la persona que sufre de mitomanía muchísimas veces es incapaz de parar de mentir, no puede hacerlo a pesar de que quiera, muchas veces es incapaz de lograrlo, en consecuencia, es necesaria la ayuda psicológica y psiquiátrica.

2 comentarios en “SALUD MENTAL | Adicto a las mentiras: positivo para mitómano.”

  1. Andyhil Ravelo

    Salgo con un hombre mentiroso, lo peor es que lo sé, es incongruente en mantener el hilo de lo que dice y yo continúo con el, necesito ayuda tengo depresión y me aguanto para no llorar, me da ansiedad y taquicardia, me siento burlada, utilizada etc etc, muchos factores me adversan mis emociones en este momento, mi empleo ya que cuido una paciente con Alzheimer, mi hijo perdió su empleo, me siento ahogada y con una ganas enormes de cambiar de ambiente laboral

  2. Hace año y medio descubrí a través de un mensaje de Whassap, en el teléfono de mi pareja. En el decía: “ Hola, a Cristal le gusto una camisa, como mañana es el Día del niño, que dices. “ A nombre de quien estaba el contacto era diferente como para no saber quién era. Enseguida saqué conclusiones: una mujer y tienen una niña, no lo podía creer, llevamos 8 años juntos, lo desperté y le pregunté : fue peor la respuesta, esa mujer era su ex y esa niña es de ella no es de el pero el la registro como de el para que sus hijos mayores no la rechazaran : 😧🤔 hasta la fecha no creo en sus palabras, sigo con el pero en una constante desconfianza y rabia hasta hoy que leo su artículo concientizo que el tiene problemas y es un mentiroso compulsivo porque su argumento es que el no mintió sino omitió información

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