Cómo construir una imagen positiva de ti mismo (sin frases vacías)
Te han dicho mil veces que tienes que quererte más, pero seguramente, casi nadie te explica cómo se hace eso en la práctica. Y ahí está el problema. Se tiene la errada creencia de que la autoestima es un estado de ánimo que se enciende con buena voluntad, y no, la cosa no va por ahí, la autoestima es algo que se construye, con acciones concretas y con honestidad sobre uno mismo.
La autoestima no es despertarte radiante cada mañana, ni mucho menos repetirte frases frente al espejo esperando un milagro. La autoestima real es reconocer lo que tienes, aceptar lo que te cuesta, y dejar de destruirte por lo que eres.
Y esa diferencia importa muchísimo, porque hay gente que lleva años buscando autoestima en el lugar equivocado, y eso termina convirtiéndose en una prisión.
Fíjate algo, ese no es un cambio que se da de la noche a la mañana, déjate de vainas con eso. Pero sí hay cosas concretas que se empiezan a mover:
Tomas decisiones con más claridad, sin estar esperando que otros te confirmen que está bien. El estrés baja, porque dejas de pelearte contigo todo el tiempo. Empiezas a tolerar menos lo que no te hace bien, sin sentir que tienes que justificarlo. Y los golpes siguen doliendo, claro, pero ya no te derrumban igual.
1. Mira lo que ya tienes. Agarra un papel y escribe tres cosas que haces bien. No las que crees que deberías hacer bien, las que de verdad haces. Ese ejercicio, así de simple como suena, le cuesta a mucha gente más de lo que imaginan. Y esa dificultad ya te está diciendo algo importante.
2. Nombra lo que te cuesta, sin atacarte. Todos tenemos zonas que nos cuestan más. Reconocerlas sin convertirlas en una condena es parte del trabajo. No se trata de resignarte, se trata de ver con claridad desde dónde partes.
3. Suelta la idea de que todo tiene que salir bien para sentirte válido. La autoestima frágil necesita resultados para sostenerse, en cambio, la autoestima real no. Equivocarte, no llegar, tener un mal día, nada de eso cancela tu valor. Pero interiorizarlo lleva tiempo y práctica, así que ten paciencia contigo.
4. No lo hagas solo si estás dando vueltas en círculos. Hay momentos en los que uno simplemente no puede verse con claridad desde adentro. Llevamos tanto tiempo cargando una historia sobre nosotros mismos que ya ni sabemos distinguir qué es real y qué es el peso acumulado de los años. En esos casos, el acompañamiento profesional no es un lujo, es el atajo más honesto que existe.
No hay un día en el que de repente "ya llegaste". Pero sí hay un punto en el que empiezas a notar que te tratas distinto, que eliges distinto, que eso que antes te paralizaba ahora lo miras de otra manera.
Ese cambio no ocurre solo, y la verdad verdadera es que tampoco tiene que ocurrir solo.
En Psicovivir sabemos cómo acompañarte en ese proceso. En este blog vas a encontrar más sobre autoestima y bienestar desde un enfoque de emociones reales.