¿Sabes pelear bien?
Hay discusiones que empiezan con un mensaje que no llegó, un tono que molestó, una llegada tarde. Si, empiezan así, pequeñas, casi tontas, y en minutos ya no hablan de lo que pasó hoy, sino de los siempre, los nunca, los otra vez. Cuando termina, ninguno de los dos recuerda bien qué quería conseguir al empezar a hablar.
Esta guía mira esa secuencia de cerca: qué te dolió realmente detrás de lo que ocurrió, qué haces tú (no el otro) cuando la pelea empieza a crecer, y qué necesita esa conversación para no terminar, otra vez, en el mismo lugar de siempre.